Página web para psicólogos en Uruguay: qué poner y qué no
Una página web para psicólogos tiene un trabajo más delicado que la de casi cualquier otro rubro. Tiene que dar la confianza suficiente para que alguien que la está pasando mal se anime a escribirte, sin exponer a nadie y sin prometer lo que una psicoterapia no puede prometer.
Quien te busca suele hacerlo desde el celular y con dudas sobre si dar el paso. Necesita encontrar cosas concretas: quién sos, con quién trabajás, dónde y cómo atendés, cuánto se paga y una forma de contactarte que no lo obligue a contar su historia por escrito.
Esta guía repasa qué normas alcanzan a tu web, las seis secciones que tiene que tener, qué no poner y cómo aparecer cuando te buscan en tu zona.
Normas para la web y la publicidad de psicólogos en Uruguay
Estos tres textos no hablan de páginas web, pero alcanzan a lo que publicás y a cómo recibís las consultas.
| Norma | Qué dice | Qué implica en tu web |
|---|---|---|
| Ley 17.154 | Para ejercer hace falta el título de licenciado en Psicología y registrarlo en el Ministerio de Salud Pública (arts. 2 y 6) | Tu título tal cual es, con su institución |
| Código de Ética Profesional del Psicólogo/a | La publicidad indica nombre, especialidad, lugar y horario de atención, y se limita a una promoción “digna, sobria y exacta” (art. 73) | Datos claros, sin promesas ni frases de impacto |
| Ley 18.331 | Los datos de salud son sensibles (art. 4): nadie puede ser obligado a darlos y, en general, solo se tratan con consentimiento expreso y escrito (art. 18); los profesionales de la salud pueden tratar los de sus pacientes respetando el secreto profesional (art. 19) | El formulario no pide motivo de consulta ni síntomas |
El Código lo elaboraron la Coordinadora de Psicólogos del Uruguay, las facultades de Psicología de la Udelar y de la Universidad Católica y la Sociedad de Psicología del Uruguay, y se aprobó en 2001. También tocan a la web sus artículos 4 (títulos), 18 (secreto) y 74 (medios masivos).
Las 6 secciones de una página web para psicólogos
1. Quién sos: título, formación y enfoque
Nombre completo, título (“Licenciada en Psicología, Universidad de la República”) y tus posgrados, cada uno con su institución. Decí también que tu título está registrado en el MSP: la Ley 17.154 lo exige para ejercer, y verlo escrito da tranquilidad.
Contá tu enfoque (psicoanalítico, cognitivo-conductual, sistémico) en lenguaje común. “Trabajo desde un enfoque sistémico” no le dice nada a quien nunca hizo terapia; “miro lo que te pasa junto con tus vínculos: familia, pareja, trabajo” sí.
Y una foto real: la persona quiere ver con quién va a hablar.
2. Con quién trabajás y en qué situaciones
Adultos, adolescentes, niños con sus familias, parejas: decilo arriba, que es lo primero que filtra. Después, las situaciones que acompañás, escritas como las diría quien consulta:
- “Estoy pasando por un duelo y no logro retomar mi vida.”
- “Mi hijo adolescente no habla con nosotros.”
- “Hace meses que duermo mal y vivo preocupado.”
Cuatro o cinco alcanzan. Y elegí “acompaño” en lugar de “resuelvo” o “curo”: es más exacto, que es lo que pide el código.
3. Cómo es la primera consulta
Explicá qué pasa desde que la persona te escribe: cuándo respondés, cómo se coordina la primera entrevista, cuánto dura una sesión, cada cuánto son los encuentros y qué pasa si otro profesional le va a servir más (la derivás, y lo decís).
4. Honorarios: cómo cobrás
El código reconoce tu derecho a proponer honorarios desde la primera entrevista y, en el ejercicio liberal, a acordar el monto con quien recibe tus servicios (arts. 29 y 30). Publicar el valor no es obligatorio; explicar cómo cobrás despeja una de las dudas que frenan el primer mensaje:
- Si cobrás por sesión y cuánto dura cada una.
- El valor, un “desde” o “lo conversamos en la primera entrevista”.
- Formas de pago, factura y qué pasa si se cancela sobre la hora.
En los proyectos que hacemos dejamos afuera los “2x1” y las promociones con vencimiento: el código prohíbe la competencia desleal (art. 31) y las prácticas orientadas predominantemente por el afán de lucro (art. 4). Si tenés cupos con honorario reducido, decilo con sobriedad, sin convertirlo en oferta.
5. Dónde y cuándo atendés: consultorio y online
El artículo 73 pide lugar y horario: barrio, dirección del consultorio y los días y horas en que atendés. Sumá si hay escalera o ascensor.
Si atendés online, respondé lo que la persona no sabe preguntar:
- Qué plataforma usás y si hay que instalar algo.
- Qué necesita de su lado: buena conexión, auriculares y un lugar donde nadie la escuche.
- Cómo se paga y si atendés a personas que viven fuera de Uruguay.
El secreto es el mismo online que en el consultorio: el código lo define como absoluto, salvo grave riesgo (art. 18), y pide guardar los registros electrónicos en condiciones de seguridad y secreto (art. 17). Contar cómo lo cuidás suma confianza.
6. Un contacto que no pida contar la historia
El botón de WhatsApp va visible en toda la web, con un mensaje prearmado neutro: “Hola, quiero consultar disponibilidad para una primera entrevista”. Nada de “te escribo por ansiedad”: ese texto queda en un teléfono que la persona a veces comparte. El formato está en link de WhatsApp para tu negocio.
Si sumás un formulario, que pida nombre, contacto, modalidad y franja horaria. Ni motivo de consulta ni medicación: la Ley 18.331 considera sensibles los datos de salud y dice que nadie puede ser obligado a darlos (art. 18). El artículo 19 te habilita a tratar los de tus pacientes respetando el secreto profesional, pero un campo de “contame qué te pasa” invita a mandarlos antes de la primera entrevista y por un canal no pensado para eso.
Al lado del formulario, una línea: “No hace falta que cuentes el motivo acá; lo hablamos en la primera entrevista”. Más en formulario de contacto o WhatsApp y en política de privacidad para tu web.
Aclará en qué horario respondés y que ese canal no es para urgencias: ante una emergencia, 911; la Línea Vida (0800 0767 o *0767) atiende las 24 horas.
Qué no poner en una página web para psicólogos
- Testimonios de pacientes. Ni siquiera con iniciales: exponen que esa persona hizo terapia y mezclan la relación terapéutica con tu promoción. En las webs que hacemos para salud mental no van.
- Casos clínicos “de ejemplo” con detalles que permitan reconocer a alguien.
- Promesas de resultado. “Superá la ansiedad en ocho sesiones” no es exacto, y el artículo 73 pide exactitud.
- Títulos que no tenés. “Especialista en…” sin posgrado que lo respalde, o “Dra.” sin doctorado: el artículo 4 lo prohíbe.
- Respuestas a consultas personales en el blog o en Instagram. El artículo 74 limita los medios de comunicación masiva a fines educativos e informativos, y aplicamos el mismo criterio a las redes. Un artículo sobre el duelo, sí; contestar en comentarios si lo de alguien es depresión, no.
Las reseñas, un caso aparte
En otros rubros recomendamos pedir reseñas en Google. En psicología, no: pedirle una reseña a un paciente es pedirle que haga pública su terapia. Si alguien deja una por su cuenta, respondé de forma general, sin confirmar que fue tu paciente ni mencionar nada de lo trabajado.
La confianza la construyen tu formación bien explicada, tu trayectoria y una web que responde las dudas de antemano.
SEO local para consultorios (y qué pasa si atendés solo online)
Cuando alguien busca “psicóloga en Pocitos” o “psicólogo en Salto”, Google suele mostrar primero el mapa con fichas de la zona y después las webs. Para aparecer:
- Perfil de Empresa de Google. Google admite perfiles propios de profesionales que atienden en persona. Cargá la categoría más específica, la dirección donde atendés, el horario real y tu web.
- Ciudad y barrio en la web, en el título, el primer párrafo y el contacto: “Psicóloga en Cordón, Montevideo. Adultos y adolescentes, consultorio y online”.
- Los mismos datos en todos lados: nombre, teléfono y dirección escritos igual en la ficha, la web e Instagram.
- Search Console, para ver con qué búsquedas aparecés: está todo en la guía de Google Search Console.
Si atendés solo online, el perfil no corre: según las directrices de Google, hace falta una ubicación física a la que los clientes puedan ir o que el negocio visite a sus clientes. Ahí todo el peso está en la web, que tiene que decir “psicoterapia online”, para quién y desde dónde. La ficha paso a paso, en cómo aparecer en Google.
Qué plan calza para un consultorio de psicología
Web ($U 8.000 + IVA) alcanza si trabajás por tu cuenta y necesitás una página con las seis secciones, dominio propio, formulario, botón de WhatsApp y alta en el buscador.
Presencia ($U 19.500 + IVA) suma sitio de varias secciones, ficha en Google Maps, correo con tu dominio, WhatsApp Business con mensaje de ausencia e Instagram optimizado. El enlace y el QR de reseñas quedan armados, aunque te recomendamos no pedírselas a pacientes. Si además querés escribir artículos informativos, Despegue ($U 30.000 + IVA) suma blog con SEO básico.
Se paga en dos partes, la entrega es en días con fecha cerrada y todo queda a tu nombre. No hay mensualidad obligatoria; qué gastos sí existen está en cuánto cuesta mantener una página web, y qué preparar antes de arrancar, en qué necesitás para hacer tu página web.
Preguntas frecuentes
¿Un psicólogo puede hacer publicidad en Uruguay?
Sí, con límites. El Código de Ética Profesional del Psicólogo/a pide que la publicidad indique nombre, especialidad, lugar y horario de atención, y que sea digna, sobria y exacta (art. 73). Los medios masivos se usan con fines educativos e informativos, no para atender consultas que impliquen diagnóstico o tratamiento (art. 74).
¿Puedo pedir el motivo de consulta en el formulario de mi web?
No conviene. La Ley 18.331 considera sensibles los datos de salud y establece que nadie puede ser obligado a darlos (art. 18); el artículo 19 permite a los profesionales de la salud tratar los de sus pacientes, respetando el secreto profesional. Para coordinar alcanza con nombre, contacto, modalidad y franja horaria. El motivo de consulta se habla en la primera entrevista, en un espacio protegido por ese secreto.
¿Puedo tener ficha en Google si atiendo solo online?
No. Las directrices de Google piden una ubicación física a la que los clientes puedan ir, o que el negocio visite a sus clientes. Si además tenés consultorio algunos días, sí: la ficha va con esa dirección y ese horario. Si no, el trabajo se concentra en la web y en Search Console.
¿Cuánto cuesta una página web para un psicólogo?
Con nuestros planes publicados, entre $U 8.000 y $U 30.000 + IVA: Web ($U 8.000, una página con dominio propio, formulario y botón de WhatsApp), Presencia ($U 19.500, suma varias secciones, ficha en Google Maps y correo con tu dominio) o Despegue ($U 30.000), si además querés un blog. Se paga en dos partes y no hay mensualidad obligatoria.
Si querés una web clara que cuide a quien te escribe desde el primer mensaje, mirá los planes publicados o escribinos por WhatsApp: te decimos cuál calza para tu consultorio, sin vueltas.